En el siglo XI apareció la herejía catara que se implanta firmemente en el Sur
de Francia. Numerosos castillos fueron construidos y atestiguan del
fuerte arraigamiento de esta corriente religiosa.
Los Cataros preconizaban la separación del bien y del mal y rechazan
la autoridad de la iglesia católica. Muy pronto inquietaron al Papa
y el Rey que les declararon la guerra e iniciaron una Cruzada contra
el Conde Raymond VI que no hacía nada para oponerse a la expansión
del catarismo. El Conde finalmente se sometió, lo que permitió que
Toulouse se salvara del desastre de la Cruzada de los Albigeois.
Al mismo tiempo, la comunidad de los predicadores, los Dominicanos,
se instaló en Toulouse y se encargo de reprimir la herejía catara.
Estos Inquisidores muy pronto fueron expulsados de la ciudad.
Los Cruzados asolaron numerosas ciudades del suroeste. Su jefe, Simon
de Montfort intentó asediar la ciudad, pero no lo logró inmediatamente.
Cuando lo logró, se proclamó Conte de Toulouse y fue matado por un
impacto de piedra. Existe una placa que conmemora este acontecimiento
en la avenida Jules Guesde.
No se pierda:
>
la placa conmemorativa de la muerte de Simon de Montfort el 25
de junio de 1218, durante el sitio de Toulouse
Théâtre Sorano 35 allées Jules Guesde
> el conjunto conventual des Jacobins, fundado a partir de 1230 por los Dominicos.
5 de agosto de 1234: canonización de san Dominico en la iglesia des
Jacobins.
rue Lakanal
> la casa Seilhan – Casa de la Inquisición. Cuna de la orden de los Dominicos.
Bernard y Pierre Seilhan acogen a san Dominico en 1215. El anfiteatro
Bruno de Solages posee un magnífico techo artesonado ornamentado
con pinturas del siglo XVII que ilustran la vida de san Dominico.
7 place du Parlement











