La ciudad rosa ha convertido el cielo y el espacio en un campo de conquista y éxito económico. Todo empezó con la epopeya de la “Aéropostale”...
Al final de la Primera guerra mundial, Pierre-Georges Latécoère creó en 1918 la fábrica de Montaudran. Ahí fue donde nació una larga historia: la de la “Aéropostale”. Latécoère permitió entonces la puesta en servicio de la primera línea regular que enlazaba Toulouse con Marruecos, y Toulouse con Suramérica. Creó la compañía Aéropostale, encargada de suministrar el correo a la otra punta del mundo. Nombres famosos de la aviación contribuyeron al desarrollo de la compañía como Mermoz, Daurat, Saint-Exupéry.
En 1969, el célebre « Concorde » despega de las pistas del aeropuerto de Toulouse-Blagnac y en 1972, el primer Airbus hace lo propio desde Toulouse. La historia sigue viva hoy en día con el gigante de los aires, el A380… y mañana con el A350.













