Aquí el sol a menudo tiene cita con la ciudad. Es tan agradable charlar en la terraza de un bar, sentir el encanto de una plaza o el frescor de una fuente, pasearse alrededor del templete del Grand Rond, pasar por el Jardin Royal o el Jardin des Plantes por las pasarelas adornadas con flores que unen estos tres jardines entre sí, o desempeñar el papel de Madame Butterfly sobre el puente del Jardin Japonais en Compans- Caffarelli.
Sin olvidar la serenidad de los muelles del río Garonne y orillas del Canal du Midi (declarado “Patrimonio mundial de la Humanidad”). Andando, en bici, o en barco, no podrá resistir al encanto de los reflejos azules y rosas que cielo y muros de ladrillos peinan al borde del agua.
Sin olvidar la serenidad de los muelles del río Garonne y orillas del Canal du Midi (declarado “Patrimonio mundial de la Humanidad”). Andando, en bici, o en barco, no podrá resistir al encanto de los reflejos azules y rosas que cielo y muros de ladrillos peinan al borde del agua.
















